MANUEL IVÁN URBINA SANTAFÉ
Pamplona 1964. Licenciado en Filosofía y Letras. Docente y escritor. Coordina la Red Nacional de Talleres Literarios RENATA para Norte de Santander.
Ganador de los concursos departamentales de novela con los libros: “Dónde los ángeles anidan” (2001) y “En una plaza vacía” (2003).
Ha escrito los libros de poesía: “Para que tú los entiendas” (1999); “Estudio de los seres y las cosas” (2006).
Para el público infantil ha escrito “Don Quijote leído por Alonso el Bueno” (2004), “De cómo le aparecieron las pecas a Rocío” (2003) y “El espíritu de los libros” (2005). Otros de sus trabajos como decidido docente de la didáctica del lenguaje incluyen “El Libro de los ríos”, “Don Quijote en la ciudadela” y “Cuentos y fábulas nuevamente fabulados”, producto de talleres auspiciados por el Ministerio de Cultura, la Secretaría de Cultura de Norte de Santander, el Banco de la República y la Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero.
Correo electrónico:
_______________________________________________________________________________________________________
Oficio
Cuando a la noche le restan
unos instantes disputados,
escribo con odio.
Para la ciudad
el día ha concluido hace algunas horas.
Entre tanto escribo
y mi mano iracunda se consuela
en un canto florecido,
la línea de un vuelo, un gesto olvidado.
Muy a su pesar, sílabas furiosas,
diligentes en su memoria,
sirven a la pobreza del amanuense.
Así han llegado a esta mesa los himnos de la madrugada.
________________________________________________________________________________________________________
Las naves
Ahora lo sé. Tomó el libro
nuevamente y cada página abierta
es una cicatriz del tiempo.
Nos conocimos en Troya, es seguro;
el fuego redujo a sombra
miles de naves de maderos formidables.
En los bajeles anochecidos
Intentamos regresar.
Ilión, sagrada Ilión,
Repetías el nombre de esos tristes muros.
________________________________________________________________________________________________________
El precio
¿Cuántas vidas va a costarnos
este sueño?
No las vidas
de muchos hombres
si no cuántas
de la pobre existencia de uno sólo.
Tampoco los ensayos
de reencarnar en varias miserias
sino las escenas
más o menos falsas
de este último acto
que se consume en soñar.
________________________________________________________________________________________________________
El libro
La encuadernación parece pensada
para un largo viaje,
la palabra es perfecta,
el papel le agrega lujo y placer.
Sin embargo,
hay una pregunta
que no tarda en acudir:
¿alguien habita
esos poemas?
Que nadie se llame a engaño:
incluso el lector es una sombra miserable.
________________________________________________________________________________________________________
Revelaciones
¿A qué jugará Amarilis mañana?
¿En qué deidad encarnará
para sorprenderme?
Huellas de diosas sin número
y formas voluptuosas
venidas de la oscuridad del tiempo
señalan a menudo las baldosas del pasillo
después del cuarto de baño
Marcas tan leves
Posibles sólo con sus pies alados.
Basta una aparición
goteante y sonriente
para que tenga lugar
el milagro del encuentro
su propia versión
de una epifanía cotidiana.